Interiorismo · Tendencias 2027
Durante años hemos elegido con muchísimo cuidado el suelo, las paredes, el sofá, la iluminación y hasta los tiradores de un mueble mientras dejábamos la superficie más grande y visible de muchas habitaciones completamente blanca. Eso empieza a cambiar. Y creo que en 2027 vamos a mirar mucho más hacia arriba.
Hay tendencias que aparecen porque necesitamos comprar algo nuevo y otras que nacen simplemente porque empezamos a mirar de otra manera lo que ya teníamos delante.
Creo que con los techos está ocurriendo exactamente eso.
No hemos descubierto una superficie nueva. Lo que estamos descubriendo es que un techo puede modificar la arquitectura percibida de una habitación casi tanto como el suelo.
Pintura, molduras, papel pintado, madera, estucos e iluminación permiten utilizarlo para aportar proporción, profundidad, calidez y personalidad.
La quinta pared: el espacio que hemos ignorado durante décadas
Cuando hablamos de la quinta pared nos referimos sencillamente al techo.
El nombre resulta acertado porque obliga a dejar de entenderlo como una tapa blanca situada encima de una habitación y empezar a considerarlo como una superficie más del proyecto.
Y cambia bastante la forma de diseñar.
Si el techo participa desde el principio, la elección de la lámpara, la altura de las cortinas, las molduras, el color de las paredes e incluso la escala del mobiliario empiezan a relacionarse entre sí.
Eso es mucho más interesante que decidir al final dónde colocamos seis focos empotrados.
La tendencia no aparece de la nada. AD Middle East recogía en 2026 una encuesta de tendencias de 1stDibs realizada entre 400 profesionales: un 35 % esperaba que los techos decorados ganasen popularidad. Durante septiembre, medios como ¡HOLA! han vuelto a señalar el techo como una de las superficies que más está cambiando en interiorismo.
Por qué creo que el techo encaja especialmente bien con el interiorismo de 2027
Estamos entrando en una etapa en la que la personalidad de una casa importa cada vez más.
Después de años viendo interiores extremadamente neutros y muy similares entre sí, empezamos a buscar elementos capaces de diferenciar un espacio sin llenarlo necesariamente de muebles.
El techo tiene una ventaja enorme: no ocupa ni un centímetro de superficie útil.
Podemos introducir color, textura, madera, una moldura o un patrón sin añadir ningún objeto al suelo.
Y eso encaja perfectamente con otra tendencia que veremos crecer en 2027: casas con menos elementos, pero con decisiones mucho más intencionadas.
Aporta arquitectura
Una moldura, un foseado o un revestimiento pueden transformar la percepción del volumen sin modificar la distribución.
No resta espacio útil
Permite añadir carácter sin introducir más mobiliario, algo especialmente interesante en viviendas pequeñas.
Trabaja con la luz
Las texturas, cornisas y relieves reaccionan a la iluminación natural y artificial creando profundidad.
Cambia la proporción
Dependiendo del color y del acabado podemos acercar visualmente un techo muy alto o hacer que uno bajo parezca más ligero.
1. Molduras y rosetones: no hace falta vivir en un palacio
Probablemente sea la solución que más me interesa cuando trabajo con viviendas antiguas.
En muchos pisos de Madrid las molduras originales fueron eliminadas durante reformas de los años 80, 90 o 2000 porque se asociaban con una estética anticuada.
Ahora ocurre justo lo contrario.
Una moldura bien proporcionada puede aportar exactamente la arquitectura que le falta a una habitación excesivamente plana.
Pero hay una condición: la escala tiene que ser correcta.
No colocaría una cornisa enorme en una habitación de 2,45 metros de altura ni reproduciría un techo decimonónico en una vivienda contemporánea que no lo necesita.
Me interesa más utilizar estos elementos con cierta contención: una moldura perimetral fina, un rosetón sencillo para acompañar una buena lámpara o un pequeño foseado que permita trabajar con iluminación indirecta.
Lo que haría yo
Cuando encuentro una vivienda con buenos techos originales, mi primera decisión no es sustituirlos sino comprobar qué podemos recuperar.
Las pequeñas imperfecciones, una moldura antigua o incluso alguna diferencia de tono pueden aportar más autenticidad que intentar fabricar desde cero una arquitectura perfecta.
2. La madera sube al techo
Durante años utilizamos la madera principalmente en el suelo y en el mobiliario.
Ahora empieza a ocupar superficies arquitectónicas mucho más amplias.
Un techo de madera puede aportar una sensación de refugio extraordinaria, especialmente en comedores, cocinas abiertas, salones o porches.
No tiene que ser necesariamente un artesonado.
Las lamas, paneles acústicos, chapas naturales o vigas permiten utilizar la madera de una forma mucho más contemporánea.
Además, hay una ventaja adicional: permite integrar iluminación y soluciones acústicas dentro de la propia arquitectura.
¿Madera clara u oscura?
Depende más de la arquitectura que de la tendencia.
En una vivienda muy luminosa y con una altura generosa puedo permitirme maderas más profundas. En techos bajos prefiero tonos medios o claros y detalles más ligeros.
Y evitaría convertir el techo en una superficie completamente independiente: debería dialogar con alguna madera presente en suelo, mobiliario o carpinterías.
| Solución | Efecto | Compromiso | Ideal para |
|---|---|---|---|
| Pintura | Color y envolvente | Bajo | Probar la tendencia sin obra |
| Molduras | Arquitectura y ritmo | Medio | Pisos clásicos o espacios planos |
| Papel pintado | Patrón y personalidad | Medio | Dormitorios, recibidores y aseos |
| Madera | Calidez y acústica | Alto | Salones, comedores y casas amplias |
| Estuco o cal | Textura y profundidad | Medio-Alto | Interiores naturales y serenos |
3. Papel pintado: la opción más inesperada
Quizá sea la alternativa que todavía genera más dudas.
Estamos acostumbrados a ver papel pintado en una pared, pero llevarlo al techo cambia completamente su lectura.
En un dormitorio puede crear una sensación de dosel.
En un aseo pequeño puede convertir una estancia secundaria en uno de los espacios más interesantes de la vivienda.
Y en una casa clásica puede recuperar visualmente la idea de los antiguos techos pintados sin necesidad de realizar una intervención artesanal compleja.
La clave es que el resto de la habitación tenga suficiente calma.
4. Pintar el techo ya no significa pintarlo de blanco
Esta es la forma más sencilla y reversible de incorporar la tendencia.
Tenemos varias posibilidades.
El mismo color que las paredes
Hace desaparecer el corte visual entre pared y techo y crea una habitación más envolvente.
Funciona especialmente bien con colores cálidos, verdes profundos, tierras, burdeos suaves y tonos minerales.
Un tono ligeramente más claro
Es una solución muy útil cuando queremos continuidad sin reducir visualmente la altura.
Un techo oscuro
Puede funcionar extraordinariamente bien en bibliotecas, comedores, despachos o dormitorios con suficiente altura.
Un techo oscuro no siempre hace que una habitación parezca más pequeña. Si las paredes y la iluminación están bien resueltas, puede conseguir exactamente lo contrario: aportar profundidad y sensación de refugio.
5. La iluminación deja de colocarse encima y empieza a formar parte del techo
Este cambio me parece especialmente interesante.
Durante mucho tiempo hemos entendido la iluminación de techo como una sucesión de focos empotrados.
Pero un buen proyecto puede trabajar con luz indirecta, perfiles integrados, bañadores de pared, lámparas escultóricas o elementos arquitectónicos capaces de reflejar y distribuir la luz.
La iluminación debería diseñarse al mismo tiempo que el techo, no después.
Cuanto más importante es el techo, más integrada debería estar su iluminación.
¿Qué haría según la altura de tu techo?
Selecciona la altura aproximada. No sustituye el estudio de una vivienda, pero sirve como orientación inicial.
¿Qué techo elegiría para cada estancia?
Salón
Trabajaría molduras, pintura mineral, estuco o una iluminación indirecta muy discreta. En salones altos, un techo con cierta presencia puede ayudar a equilibrar la escala del mobiliario.
Comedor
Es una de mis estancias favoritas para arriesgar algo más. Madera, un color profundo, molduras o una gran lámpara central pueden convertir la mesa en el verdadero punto de reunión.
Dormitorio
Me interesa especialmente el papel pintado, los tonos suaves y los acabados que produzcan sensación de refugio. El techo puede prolongar visualmente la zona del cabecero.
Cocina
Priorizaría materiales resistentes y soluciones fáciles de mantener. Las lamas de madera, falsos techos parciales o pintura bien escogida pueden ayudar a diferenciar la cocina dentro de un espacio abierto.
Aseo de invitados
Es el lugar donde más libertad me permitiría. Papel pintado, color, una lámpara especial o incluso acabados brillantes pueden funcionar porque se trata de una estancia pequeña y de uso breve.
Cinco errores que evitaría al decorar un techo
La misma solución puede resultar espectacular con 3,20 metros y asfixiante con 2,40.
El techo debe relacionarse con paredes, suelo, iluminación, textiles y mobiliario.
No necesitamos cinco niveles de falso techo ni dibujos de luz. A veces una simple pintura bien elegida es suficiente.
Un estuco, un papel o una moldura cambian muchísimo dependiendo de cómo reciben la luz durante el día.
Si queremos que el techo tenga valor arquitectónico, conviene tratar también la iluminación como parte de la arquitectura.
Por qué esta tendencia tiene especial sentido en Madrid
En nuestros proyectos de interiorismo en Madrid encontramos tipologías muy diferentes: pisos clásicos con techos altos y molduras, viviendas de los años 60 y 70, áticos muy luminosos y construcciones más recientes donde el techo es prácticamente una superficie neutra.
En un piso clásico del barrio de Salamanca, Chamberí o Justicia puedo estudiar recuperar molduras, rosetones o cornisas y combinarlos con mobiliario contemporáneo.
En una vivienda más moderna probablemente buscaría soluciones mucho más silenciosas: madera parcial, un estuco mineral, una diferencia tonal o iluminación indirecta.
Y en viviendas con techos bajos sería especialmente prudente. La tendencia nunca debe imponerse a la arquitectura.
¿Los techos decorados pasarán de moda?
Seguramente pasará de moda llamarlos statement ceilings.
Pero no creo que vuelva a desaparecer la idea de integrar el techo dentro del proyecto.
Las casas históricas llevan siglos demostrando que molduras, pintura, madera y decoración pueden funcionar perfectamente sobre nuestras cabezas.
Lo nuevo no es decorar el techo.
Lo nuevo es que durante varias décadas nos olvidamos de hacerlo.
Mi conclusión: en 2027 tendremos que volver a mirar hacia arriba
No creo que todos los techos deban tener color, madera, molduras o papel pintado.
De hecho, en muchos proyectos un techo blanco seguirá siendo exactamente la decisión correcta.
Lo que sí cambiaría es tomar esa decisión automáticamente.
Antes de pintar de blanco preguntaría qué necesita realmente la habitación: más altura, más intimidad, más arquitectura, mejor acústica, una iluminación diferente o simplemente un elemento que le dé identidad.
Cuando empezamos a hacernos esas preguntas, el techo deja de ser un acabado y se convierte en interiorismo.
Y creo que esa será una de las conversaciones más interesantes de la casa en 2027.
Preguntas frecuentes sobre techos decorados
¿Los techos decorados serán tendencia en 2027?
La tendencia está consolidándose durante 2026 mediante pintura, molduras, papel pintado, madera, acabados texturizados e iluminación integrada. Todo apunta a que esta consideración del techo como quinta pared continuará desarrollándose durante 2027.
¿Qué color hace que un techo parezca más alto?
En general, los tonos claros y con poco contraste respecto a las paredes pueden aumentar la sensación de continuidad y ligereza. Sin embargo, también influyen la altura real, la luz natural y las proporciones de la habitación.
¿Se puede poner papel pintado en el techo?
Sí. Resulta especialmente interesante en dormitorios, recibidores, vestidores y aseos. Conviene que la superficie esté correctamente preparada y que el patrón se estudie en relación con las dimensiones de la habitación.
¿Un techo oscuro hace una habitación más pequeña?
No necesariamente. Puede acercar visualmente el techo y hacer que la estancia resulte más íntima. En habitaciones altas esto puede mejorar las proporciones. La iluminación y el contraste con las paredes son determinantes.
¿Qué solución es mejor para un techo bajo?
Preferiría colores claros o próximos a las paredes, molduras de pequeña escala e iluminación integrada discreta. Evitaría falsos techos excesivamente voluminosos y elementos decorativos desproporcionados.
¿Merece la pena conservar molduras antiguas?
Si están en buen estado y tienen sentido dentro de la arquitectura de la vivienda, normalmente las estudiaría antes de eliminarlas. Las molduras originales pueden aportar identidad y resultar muy interesantes combinadas con mobiliario contemporáneo.


