La calidad de una vivienda colectiva se nota dentro: en la luz que llega al fondo, en el lugar donde cabe una mesa, en la ventilación posible y en la relación entre la casa y el exterior. Los premios ayudan cuando se leen como un catálogo de decisiones, no como una lista de formas para copiar.

El Gobierno Vasco anunció el 8 de octubre de 2026 los ganadores de la segunda edición del Premio Europeo de Vivienda Colectiva. La Métropolitaine obtuvo el reconocimiento de obra nueva y la conversión de un antiguo garaje parisino por Atelier Téqui Architectes ganó en rehabilitación. Fueron elegidos entre 192 propuestas de 36 países. Estas son cinco decisiones, seleccionadas por su utilidad doméstica, que pueden trasladarse a las preguntas de un propietario.

1. Dar doble orientación a la vivienda

La Métropolitaine trabaja con una profundidad reducida para que todas las viviendas sean pasantes: ciudad en una fachada y jardín en la otra. La doble orientación puede favorecer luz en distintos momentos, ventilación cruzada cuando las condiciones lo permiten y una relación menos dependiente de una única vista.

Qué comprobar: no basta con contar ventanas. Dibuja el recorrido del aire, la orientación, los obstáculos y qué pared queda disponible para amueblar. Una estancia con huecos en dos lados puede ser luminosa y, al mismo tiempo, difícil de organizar si no conserva paños útiles.

2. Convertir la fachada en un filtro habitable

En la fachada sur de La Métropolitaine, una logia tras un doble revestimiento filtra ruido, contaminación e intensidad urbana. En la rehabilitación del garaje, una segunda fachada retranqueada crea jardines de invierno. En ambos casos, el límite entre dentro y fuera tiene espesor y uso.

Qué comprobar: pregunta si el espacio intermedio es realmente utilizable, cómo ventila, qué protección solar tiene y cómo se mantiene. Un balcón profundo puede ampliar la vida de la casa; uno mal orientado o cerrado sin criterio puede restar luz.

Visualización conceptual de una vivienda pasante entre una fachada urbana y una logia ajardinada
Visualización conceptual: la doble orientación debe coordinar luz, ventilación, fachada y paredes útiles para muebles.

3. Reutilizar la estructura antes de demoler

La rehabilitación premiada conservó bloques, pilares y vigas del garaje de 1957. Al retirar rampas aparecieron patios que llevan aire y luz al conjunto. Reutilizar no significa aceptar cualquier limitación: exige leer la estructura y convertir sus condicionantes en una planta habitable.

Qué comprobar: en una reforma, identifica estructura, alturas, instalaciones y cargas antes de dibujar tabiques. La guía sobre el orden correcto de una rehabilitación energética aplica la misma lógica: diagnosticar antes de comprar soluciones.

4. Mezclar viviendas y usos sin degradar la intimidad

El jurado destacó en La Métropolitaine la combinación de vivienda social, alojamiento asequible para estudiantes y equipamientos públicos y comunitarios. Mezclar usos puede sostener actividad y servicios, pero necesita accesos, horarios, ruido y mantenimiento bien resueltos.

Qué comprobar: en una promoción con locales o espacios comunes, revisa recorridos independientes, posición de instalaciones, normas de uso y quién asume costes. La diversidad funciona cuando la arquitectura evita conflictos previsibles.

5. Hacer que las tipologías admitan vidas distintas

La rehabilitación del garaje integra 63 viviendas diferentes dentro de una estructura existente; el jurado valoró el aprovechamiento y la resolución de plantas. La variedad no consiste en cambiar acabados, sino en permitir tamaños, posiciones y secuencias adaptadas a hogares distintos.

Qué comprobar: coloca muebles a escala. Si un dormitorio solo funciona con una cama en una posición imposible, o el comedor invade la entrada, la superficie declarada dice poco. Evalúa cada estancia por uso, almacenamiento y circulación.

Cómo usar esta lista en una visita

Ejemplo hipotético. Dos viviendas nuevas tienen la misma superficie. La A ofrece una terraza grande, pero el salón solo conserva una pared de 220 cm y recibe todo el ruido de la calle. La B tiene una logia más pequeña, doble orientación y un salón con dos paños continuos. Para quien necesita mesa y sofá de uso diario, la B puede ofrecer más habitabilidad aunque la ficha comercial destaque menos metros exteriores.

La lista no clasifica edificios de mejor a peor. Ordena cinco criterios observables: orientación, filtro exterior, estructura, convivencia de usos y planta amueblable. El siguiente paso es llevar un plano, anotar medidas y separar lo que puede cambiarse con mobiliario de lo que pertenece a la arquitectura.

Preguntas frecuentes

¿Una vivienda pasante siempre ventila mejor?

Ofrece más posibilidades, pero la ventilación real depende de orientación, tamaño y posición de huecos, viento, obstáculos y hábitos de uso.

¿Conservar estructura siempre reduce el impacto?

Puede evitar demolición y material nuevo, pero cada caso exige evaluar seguridad, adaptación, prestaciones y refuerzos. No es una conclusión automática.

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